Caso de éxito | Abril 2026
Cómo Montepino evaluó el riesgo climático físico de su cartera logística

Montepino encargó a Alpha-Klima la cuantificación de la exposición al riesgo climático físico de su cartera logística en España y Portugal. El trabajo se entregó en dos fases dentro de un mismo proyecto: primero una evaluación de exposición a nivel de activo, y después la traducción de esa exposición en métricas financieras de riesgo, con outputs diseñados para integrarse directamente en los flujos internos de reporting y planificación de adaptación.
Ideas clave
- Evaluación a nivel de activos cubriendo toda la cartera: activos operativos, nuevos desarrollos y suelos en España y Portugal
- Alcance multi-amenaza: ocho riesgos climáticos físicos, combinando eventos agudos (inundaciones, incendios forestales, vendavales, deslizamientos) y estresores crónicos (calor, sequía, estrés hídrico)
- Análisis prospectivo bajo escenarios IPCC SSP y múltiples horizontes temporales, con vulnerabilidad para tipologías de activo logístico (big-box, centros de última milla)
- Contribuye al trabajo de Montepino en la Alineación voluntaria con ESRS y la Taxonomía Europea, con outputs integrables en los flujos internos de análisis de la SOCIMI.

«Una evaluación prospectiva y accionable, a nivel de activo, es clave para anticiparnos a los impactos del cambio climático y reforzar de forma efectiva la resiliencia de nuestra cartera logística.»
Marta Esquivias
Manager, ESG & Sustainability · Valfondo Investment Management
Sobre Montepino
Sector: Inmobiliario logístico (SOCIMI)
Sede: Zaragoza y Madrid
Cartera: plataformas logísticas operativas, activos en construcción y suelos para desarrollo futuro, en España y Portugal
Gestionada por: Valfondo Investment Management
Postura ESG: alineación voluntaria con marcos de sostenibilidad de referencia, por delante de cualquier obligación regulatoria
El reto
La Península Ibérica está entre las regiones europeas más expuestas al cambio climático. Para una cartera logística concentrada en corredores industriales en España y Portugal, el riesgo climático no es una proyección lejana. Las zonas exteriores de carga y la exposición de los trabajadores al calor generan una materialidad real y presente que un mapa de calor regional genérico no captura.
A pesar de que Montepino no se encuentra dentro del perímetro obligatorio de la CSRD, la compañía decidió ejercer un papel de liderazgo en sostenibilidad alineando de manera voluntaria su reporting con los ESRS e iniciando el trabajo de alineación con la Taxonomía Europea. . Eso exige más que una divulgación climática de alto nivel: requiere una visión a nivel de activo, prospectiva, auditable, actualizable y conectada con los dashboards internos.
Lo que la compañía no tenía aún era una capa interna de modelización del riesgo climático. Necesitaba una metodología lo bastante rigurosa para satisfacer esos estándares autoimpuestos, lo bastante granular para priorizar adaptación a nivel de activo, y lo bastante estructurada para integrarse con los flujos de análisis que el equipo ya utiliza.
Idea principal: para una cartera logística en zonas calientes ibéricas, el cribado regional genérico no era suficiente. Montepino necesitaba una evaluación a nivel de activo, prospectiva, lo bastante rigurosa para reporting voluntario y útil para planificar adaptación.
Lo que hicimos
El proyecto se estructuró en dos entregas secuenciales, cada una construida sobre la anterior.
Primera entrega: evaluación de exposición a nivel de cartera
La primera entrega cribó la cartera completa frente a ocho amenazas climáticas físicas: inundación fluvial, inundación costera, incendio forestal, vendavales, deslizamientos, calor, sequía y estrés hídrico. Cada activo se evaluó bajo una línea base histórica y bajo escenarios IPCC prospectivos a horizontes corto, medio y largo.
Las funciones de vulnerabilidad se calibraron para las tipologías logísticas relevantes, incluyendo big-box y centros de última milla, de forma que las puntuaciones de exposición reflejasen cómo está realmente construido y operado cada activo. Los outputs se entregaron como tablas estructuradas de scoring de hazards, listas para integrarse con las herramientas internas de análisis de Montepino.
Segunda entrega: traducción a impacto financiero
La segunda entrega tradujo la exposición bruta en outputs financieros accionables a nivel de cartera y activos. La dependencia geoespacial y la co-ocurrencia de amenazas entre activos se modelaron de forma explícita, de modo que las pérdidas a nivel de cartera reflejan la realidad de que activos próximos sufren los mismos eventos climáticos. Esto permitió aflorar el riesgo de concentración en clústeres de activos logísticos co-localizados, y derivar pérdidas esperadas y métricas de cola tanto a nivel de clúster como de cartera.
Los outputs se entregaron en formatos integrables con las bases de datos de Montepino, junto con informes de profundización sobre los clústeres con mayor contribución al riesgo.
Idea principal: estructurar el análisis en dos fases (primero exposición, después traducción financiera) dio a Montepino una visión por capas y auditable: scoring a nivel de activo para decisiones de adaptación dirigidas, y métricas financieras a nivel de clúster y cartera para reporting y planificación de capital.
Resultados e impacto
Los resultados muestran patrones consistentes a nivel de cartera: el riesgo térmico y la sequía se sitúan como los factores con mayor materialidad para una cartera logística ibérica. En tres activos operativos se identificó vulnerabilidad muy alta, asociada a riesgos de corte en el suministro de agua y a exposición al calor en zonas exteriores de operativa. Con una visión completa de la cartera, esos casos individuales pueden ahora contextualizarse frente al resto del parque y secuenciarse como trabajo de adaptación, en lugar de tratarse caso a caso.
Montepino está evaluando la implementación de las medidas de adaptación recomendadas, que incluyen mejoras en resiliencia térmica, soluciones de drenaje y gestión hídrica, y actuaciones preventivas frente a incendios. Tanto los activos existentes como los nuevos desarrollos están dentro del alcance, integrando consideraciones climáticas en las decisiones de diseño desde el inicio en lugar de incorporarlas a posteriori.
Contenidos
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Alpha-Klima ayuda a compañías con activos físicos y a entidades financieras a evaluar el riesgo climático físico a nivel de activo, cuantificar el impacto financiero e integrar los resultados en sus flujos de reporting y planificación de adaptación.





