Caso de éxito ·

Cómo Aresbank evaluó el riesgo climático físico de su cartera bancaria

Caso de estudio de riesgo climático físico de Aresbank

Un proyecto de dos años con Alpha-Klima para evaluar el riesgo climático físico de la cartera bancaria internacional de Aresbank, cubriendo la plantilla 5 del Pilar 3 y los indicadores avanzados alineados con el BCE, con trazabilidad por contraparte y materiales de apoyo para el Informe de Autoevaluación de Capital y Liquidez (IACL) del banco.

Ideas clave

  • Un programa de dos años que pasó del cribado inicial a una evaluación estructurada y repetible del riesgo climático físico de la cartera bancaria.
  • Cribado de ocho amenazas, cinco agudas y tres crónicas, bajo el escenario desordenado del BCE (SSP2-4.5, con un calentamiento aproximado de 2,5–3 °C).
  • Una metodología de geolocalización en tres niveles, adaptada a los distintos tipos de contraparte: proxy territorial, coordenadas de un único activo y análisis look-through.
  • El conjunto completo de indicadores avanzados alineados con el BCE: RS, PEAR, NEAR y CEAR, incorporando la actualización metodológica de noviembre de 2025 para los indicadores de riesgo físico.
  • Resultados preparados para la plantilla 5 del Pilar 3, el reporting interno de riesgos y futuros análisis de escenarios.

Sobre Aresbank

Aresbank es un banco español fundado en 1975, especializado en financiación del comercio y operaciones bancarias internacionales entre Europa y la región MENA. Tiene su sede en Madrid, con oficinas en Bilbao y Barcelona, y opera como entidad menos significativa dentro del Mecanismo Único de Supervisión.

Su cartera bancaria abarca distintos sectores y geografías, incluidos grupos industriales, inmobiliarias, constructoras y empresas EPC, así como holdings financieros. Evaluar el riesgo climático físico en una cartera así exige más que una visión por país: la exposición relevante depende de dónde se sitúan los activos y operaciones de las contrapartes y de cómo se relacionan esas localizaciones con las distintas amenazas climáticas.

Aresbank encargó a Alpha-Klima una evaluación del riesgo climático físico que pudiera respaldar los requisitos regulatorios, el reporting interno de riesgos y el IACL del banco.

El reto

El riesgo climático físico de una cartera bancaria viene determinado principalmente por la localización y las características de los activos y operaciones de sus contrapartes.

En una cartera internacionalmente diversificada, aplicar un único método de geolocalización puede introducir distorsiones significativas. Un grupo industrial puede operar varias plantas de producción; una exposición inmobiliaria puede concentrarse en un solo inmueble; y un contratista EPC puede no tener una ubicación operativa dominante.

El reto era, por tanto, establecer una metodología que reflejara esas diferencias y que a la vez fuera proporcional, transparente y práctica de mantener a lo largo de sucesivos ciclos de reporting.

Cómo ayudó Alpha-Klima a Aresbank

Alpha-Klima evaluó la cartera bancaria de Aresbank bajo el escenario desordenado del BCE, SSP2-4.5, coherente con un calentamiento global aproximado de 2,5–3 °C. El análisis cubrió ocho amenazas: cinco agudas (inundación fluvial, inundación costera, incendio forestal, vendavales y deslizamientos) y tres crónicas (sequía, subsidencia y estrés hídrico).

Un enfoque de geolocalización específico por contraparte

La geolocalización fue una parte central de la metodología. Alpha-Klima aplicó tres enfoques según la naturaleza de la contraparte y la información disponible:

  • Proxy provincial o regional para contrapartes con operaciones dispersas o basadas en proyectos, en las que no podía identificarse un único activo dominante, como contratistas EPC, empresas de trading y compañías de servicios.
  • Coordenadas de activo único cuando la exposición se concentraba en un inmueble, planta o colateral identificable.
  • Análisis look-through para grupos y holdings, utilizando activos operativos representativos como refinerías, centros logísticos o plantas de producción.

Para las exposiciones europeas, los datos territoriales de amenaza se resolvieron a nivel NUTS3. Fuera de Europa, el análisis utilizó límites administrativos de primer nivel (ADM1) procedentes del conjunto de datos geoBoundaries. Cuando se disponía de coordenadas puntuales del activo, estas sustituyeron a los proxies territoriales.

La localización seleccionada y su justificación quedaron registradas para cada contraparte, lo que permite recorrer los resultados agregados hasta los supuestos de exposición que los sustentan.

Del cribado de riesgo climático a la plantilla 5 del Pilar 3

Cada contraparte se clasificó por sector (NACE Rev. 2, nivel 2), tramo de vencimiento y fase de IFRS 9, y se evaluó con las matrices de amenaza correspondientes a cada escenario y horizonte temporal.

La metodología también incorporó el riesgo acumulado entre horizontes. Las exposiciones con vencimientos más largos conservaron las sensibilidades detectadas en horizontes más cortos, ofreciendo una visión conservadora del riesgo durante la vida de la exposición.

El conjunto de datos resultante se estructuró para respaldar la plantilla 5 del Pilar 3 de la ABE, con desgloses por tipo de amenaza, sector, tramo de vencimiento y fase de calidad del activo.

El análisis se acompañó de documentación sobre metodología, escenarios, supuestos, fuentes de datos de amenaza y limitaciones, lo que permite al banco revisar y reproducir la lógica que hay detrás de los resultados reportados.

Indicadores avanzados alineados con el BCE

Además de la plantilla 5, el proyecto produjo también el conjunto completo de indicadores avanzados de riesgo físico alineados con el BCE, incorporando las mejoras metodológicas introducidas en noviembre de 2025.

  • Risk Score (RS): medida compuesta a nivel de contraparte que armoniza la exposición entre amenazas agudas y crónicas.
  • Probability Exposure at Risk (PEAR): porcentaje de la exposición sujeta a amenazas físicas, ponderado por la probabilidad de cada amenaza.
  • Normalised Exposure at Risk (NEAR): exposición ajustada por los colchones financieros de la contraparte, que refleja su capacidad para absorber daños.
  • Collateral-Adjusted Exposure at Risk (CEAR): exposición ajustada por la mitigación del colateral, especialmente relevante cuando activos físicos respaldan la exposición crediticia subyacente.

Cada indicador se acompañó de una guía de interpretación y de desgloses sectoriales y geográficos, lo que permite incorporar las métricas al análisis interno de riesgo de crédito y a los procesos más amplios de reporting de riesgos.

Resultados e impacto

Con la ayuda de Alpha-Klima, Aresbank pasó de un cribado general de amenazas a una visión clara, por contraparte, del riesgo climático físico de su cartera bancaria.

El análisis identificó dónde se concentraba la exposición por geografía, sector y amenaza, desde presiones crónicas como el estrés hídrico y la sequía hasta eventos agudos como inundaciones, incendios forestales, vendavales y deslizamientos. Los indicadores alineados con el BCE conectaron después esas amenazas con la capacidad financiera de la contraparte y la protección aportada por el colateral.

Cada resultado puede recorrerse hasta la exposición, la decisión de geolocalización y la puntuación de amenaza subyacentes. Eso dio a Aresbank una metodología práctica para el reporting, la revisión y las actualizaciones futuras, a medida que evolucionen su cartera y los requisitos regulatorios.

El mismo marco puede reutilizarse ahora para comparar los escenarios Orderly, Disorderly y Hot-House World de la plataforma sin reconstruir el análisis desde cero.

Alpha-Klima entregó un marco de riesgo accionable hoy y preparado para la siguiente fase de la gestión del riesgo climático, en apoyo del Pilar 3, el IACL y la toma de decisiones internas.

El trabajo de Alpha-Klima nos ha dado una visión del riesgo climático físico de nuestra cartera bancaria que es proporcional, metodológicamente defendible y trazable hasta las exposiciones individuales. Valoramos especialmente el rigor del enfoque de geolocalización y la claridad de la documentación que respalda cada output.
Julio Bello Chief Risk and Compliance Officer, Aresbank